Mi hijo no puede asistir a un curso de programación con Scratch porque tiene pene

El Ayuntamiento de Pamplona quiere reducir así la brecha digital entre niños y niñas de 6 años.

El otro día leyendo la prensa descubrí una noticia donde se comentaba que el Ayuntamiento de Pamplona organizaba para estas Navidades unos cursos de Scratch para niños de 5 a 14 años. En concreto, el destinado a los de 5 a 8 se llamaba “¡Scratch Junior! Aprende a programar con juegos e historias interactivas” y se desarrollaba durante tres mañanas en plenas Navidades.

Pensé que sería perfecto para Álvaro y sería una forma de introducirlo en el mundo de la informática y la programación de manera lúdica.

El Scratch, según narra la Wikipedia, es un lenguaje de programación visual desarrollado por el Grupo Lifelong Kindergarten del MIT Media Lab. Su principal característica consiste en que permite el desarrollo de habilidades mentales mediante el aprendizaje de la programación sin tener conocimientos profundos sobre el código. Sus características ligadas al fácil entendimiento del pensamiento computacional han hecho que sea muy difundido en la educación de niños, adolescentes y adultos.

Planazo para las mañanas navideñas. Ya había pensado cómo ir hasta el centro (donde se imparte el curso), qué hacer con sus hermanos mientras estaba en el curso… hasta que me pongo a leer los detalles y entonces descubro que, como había leído rápido y entre líneas de la emoción, no me había fijado en que en todo momento se habla de niñas. Sí, niñas, nada de niños, sólo niñas.

El Ayuntamiento de Pamplona organiza unos cursos con tres requisitos: estar empadronado en la ciudad, encontrarse dentro de los rangos de edad y el último y más importante: no tener pene. ¡Cachis! Álvaro ese último no lo cumple, así que estas Navidades no podrá descubrir el mundo de la programación con Scratch a través de este curso gratuito organizado por el Ayuntamiento.

Incrédulo por lo absurdo de lo que acabo de descubrir, empiezo a tratar de encontrar el motivo de semejante decisión, y lo peor es que lo encuentro. Según leo “han sido diseñados teniendo en cuenta criterios de igualdad, evitando estereotipos y contenidos sexistas o violentos y fomentando valores de solidaridad, compromiso con el medio ambiente, no violencia y relaciones igualitarias”

¿Criterios de igualdad? Acaban de prohibir a la mitad de la población asistir a esos cursos ¿y me hablan de criterios de igualdad?

Pero lo peor está por llegar, cuando leo que su objetivo es “reducir la brecha digital entre mujeres y hombres en el acceso, uso y producción de contenidos de las tecnologías de la comunicación”.

¿Realmente existe una brecha digital entre los niños y niñas de 6 años? Claro, a los niños de esas edades les damos un móvil, una tablet y un ordenador para que entren en el mundo digital, mientras que a las niñas les damos muñecas para que desde pequeñas interioricen su papel de madres reproductoras que les asigna nuestra sociedad. Pero menos mal que las instituciones están ahí para no permitirlo y salvarnos a todos.

Esto está creado desde el área del Ayuntamiento que se llama “Empoderamiento de las mujeres y cambio de valores”. Entiendo que quien trabaja ahí tiene que dedicarse a inventar estupideces para justificar que hace algo a lo largo del día. No voy a valorar la función de esa área.

Entiendo que se hagan estos cursos entre mujeres adultas que seguramente no tuvieron en su día el mismo acceso a las tecnologías como pudo pasar con los hombres, pero hacerlo con niños tan pequeños donde no se da ningún tipo de desigualdad, me parece ridículo y absurdo.

Empiezan a cansarme este tipo de discriminaciones positivas a las mujeres por el hecho de serlo, pero sin ningún fundamento válido. Es igual de ridículo que si se hiciera un curso destinado sólo a rubios (o rubias) o a personas cuyo nombre empezara por la letra M.

Me molesta que quien lo organiza diga que los cursos “han sido diseñados teniendo en cuenta criterios de igualdad” pero el criterio para apuntarse sea todo menos eso, igualitario. Y me molesta que mi hijo no pueda acceder a estos cursos por el capricho de alguien.

Creo que con estos temas alguien ha acelerado tanto que cuando frena, derrapa, y se pasa de largo.

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