Os presento a mi familia (y a mí)

Tengo tres hijos, Álvaro de 4 años, Miguel de 2 y Marina de 0. Álvaro dice que Marina tiene 0 años, y razón no le falta, porque acaba de nacer y acaba de cumplir cuatro meses. Llevo 4 años sin dormir, concretamente desde que nació Álvaro, pero esa es otra historia que algún día os contaré, la de cómo sobrevivir a estar tantos años sin dormir.

Además, también hay una mamá que está todo el día a mi lado aguantando mis rarezas y mis cabreos, pero también mis alegrías y mis chistes malos, y sobre todo mis frikadas, porque sí, soy un padre friki, ¿qué pasa?

Los tiradores de los armarios de la habitación de mis hijos son personajes de Star Wars, el armario del salón está coronado por un Halcón Milenario de LEGO y un AT-AT que mi mujer dice que es un perro :O. Además cuento con desesperación el tiempo que todavía falta para que Álvaro vea La Guerra de las Galaxias con su padre.

Sí, somos una familia numerosa recién estrenada. Muchos te dicen, “menudo chollo, ahora todo el día descuentos”. Vamos, no es ningún chollo, las ayudas inexistentes y lo de los descuentos de risa, pero nuestro objetivo no era forrarnos con tres hijos, sino pasarlo bien, formar una gran familia y divertirnos.

Y esta es mi familia. Vivimos a las afueras de una ciudad de tamaño medio, una ciudad agradable, tranquila y muy verde, en un piso de tres habitaciones. ¿Tres habitaciones? –me dice alguno. ¿Pero cómo vais a organizaros para dormir? Pues los dos chicos dormirán en una habitación y la chica en otra, y ya está. Cuando yo era pequeño dormía con mi hermano y mi casa tenía cuatro habitaciones.

Lo que sí que tenemos grande es el coche, de 7 plazas, más que nada por el maletero, y porque en el coche que teníamos antes no entraban 3 sillas a la vez, así que lo tuvimos que cambiar.

Álvaro ha empezado este año su segundo año en el colegio y Miguel irá el año que viene. El colegio donde yo estudié de pequeño. Lo considero un buen colegio, de hecho yo he salido medio normal.

Y luego estoy yo, el papá. Alguien normal a quien le gustan las frikadas, la tecnología y que de alguna manera trabaja en ese mundillo. Que aprendió a ser papá con su pimer hijo aunque ya tenía muchas horas de vuelo cuidando a sus sobrinos. Y bueno, más que aprender, diría a sobrevivir lo mejor que  puedo intentando entender la cabeza de mis hijos y transmitiéndoles las cosas que me parecen buenas. Buscando en definitiva lo mejor para ellos, o más bien, lo que yo creo desde mi punto de vista que es lo mejor para ellos.

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