Cambiar pañales es cosa de mamás, no de papás

Y eso es lo que veo a diario cuando me encuentro que sólo hay cambiadores en los baños de mujeres.

Sí, hace 30 años el cuidado de los niños era casi exclusivo de las mujeres. Muchas madres no trabajaban y se dedicaban a las labores del hogar y a cuidar a los hijos, pero la situación ha cambiado y ahora preocuparse de los niños es una labor compartida, o al menos eso es lo que se supone o debería ser.

Y digo debería porque, independientemente de lo que cada uno haga en su casa, lo cierto es que la sociedad nos lleva a eso, aunque haya momentos en los que la realidad parece ajena a esa sociedad.

Encontrar a día de hoy un cambiador en los baños de un bar o un restaurante resulta misión imposible. Es cierto que los dueños de estos locales son cada vez más conscientes de estas necesidades, pero de momento no es algo mayoritario.

Cuando preguntas si hay cambiador, muchos te miran como si no hablaran tu idioma, intentando entender qué significa esa cosa que ha salido por tu boca. “Cambiador, sí, eso que se usa para cambiar el pañal del bebé”. En ese momento alguno lo entiende y te indica que está en el baño (obvio).

Entonces vas todo contento con tu hijo en brazos y su pañal lleno de cacas en plan guerra química contra el resto de clientes que te encuentras en el camino, hasta que llegas al baño y allí ni hay cambiador ni nada que se le parezca.

Espera, echas un ojo y ves que sí que hay un fantástico cambiador, pero en el baño de señoras… porque claro, las cacas de los niños las quitan las mamás. Los hombres sólo estamos para cazar y alimentar a la manada. Y cuando tenemos un momento  creativo pintamos bisontes en las paredes de casa para rememorar nuestras hazañas…

En ese momento, o llamas a mamá para que ejerza su labor, esa para la que la sociedad la ha preparado durante años, la de limpiar cacas, o vas al baño de señoras esperando que no te vea nadie y piense que eres un pervertido por estar en un baño que no es el tuyo.

Y vale, acepto que según como sean los baños, en locales antiguos o sin reformar, quizá no se puedan poner dos cambiadores, pero clama el cielo cuando encuentras esa misma escena en un bar o restaurante recién abierto o reformado. Ahí la culpa es del dueño y quizá del responsable del proyecto que no pensó que poner un cambiador en el baño de hombres era algo útil y normal. Por eso los papás con bebés sólo vamos a sitios donde nos facilitan las cosas. Y no está la cosa como para perder clientes.

Pero el problema es cuando ese machismo  de los cambiadores sólo en los baños de señoras lo ejercen las propias mujeres, como pude sufrir hace un par de años en la Feria del Bebé en IFEMA, la feria de muestras de Madrid. Fui al baño de uno de los pabellones a cambiar un pañal y oh sorpresa, sólo había cambiadores en los baños de señoras, así que entré, y cuando estaba en mitad del proceso de limpieza, una señora empezó a increparme de forma airada por estar en su baño.

Supongo que se sintió ofendida porque quizá se tiró un pedo al otro lado de la puerta de su baño y yo pude haberlo oído. O porque podía mirar de reojo cómo se lavaba las manos, algo que cualquiera en nuestra sociedad encontraría lascivo y hasta prohibido por la religión que nos gobierna. Ah no, que aquí las mujeres no llevan burka…

En ese momento le hice ver lo machista de su reacción, y le propuse que si tenía algún problema, llamara a seguridad para que me detuviera, o mejor aún, que presentara una queja a los responsables del recinto ferial por seguir viendo a las madres como las únicas que se ocupaban del cuidado de los hijos, una situación tan machista como la suya.

Tras eso, todas las demás mujeres que estaban en el baño empezaron a aplaudirme… Ja!, ni de coña. Fueron saliendo poco a poco y ninguna dijo ni mu. Se ve que tienen asumido su papel en esta sociedad: Cambiar pañales. Qué pena!

Un comentario sobre “Cambiar pañales es cosa de mamás, no de papás

  • el 3 febrero, 2018 a las 01:30
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    Un aplauso en la distancia y en el tiempo, increíble lo de lq señora, yo alucino…
    En fin, en algún centro comercial ya tienen en ambos baños, vamos lentos como tortugas pero vamos

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